¿Qué lleva a hombres y mujeres a recorrer más de 170 kilómetros en 24 horas sin detenerse? ¿Locura, pasión por la adrenalina o amor por el deporte? De todo un poco, responden los más de 60 participantes de la última fecha del circuito de carreras de aventura Columbia Challenge.
Extenuante, matador, agotador, muy difícil, son algunos de los adjetivos que se podrían utilizar para definir la final del circuito de carreras de aventura Columbia Challenge, que tuvo una duración de 24 horas non stop y que se llevó a cabo en la Octava región.
En el embalse Coihueco fueron convocados los 28 equipos participantes -divididos en duplas y tríos mixtos profesionales, y debutantes- en un día caluroso y muy soleado. A las 11 horas comenzó la charla técnica a cargo del director de carrera Joel Lizama, quien se preocupó de dejar en claro que la prueba tendría un fuerte componente físico y anunció que la aventura comenzaría con 40 kilómetros de remo en kayak.
10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, 0... cuando el reloj marcaba las 12:40 horas los participantes cruzaron la largada y se lanzaron a las quieras y tibias aguas del embalse, pues la carrera se iniciaba con un nado de 30 metros para alcanzar los kayaks.
Con algunas dificultades se subieron a las embarcaciones unos pocos equipos, quienes volcaron en las primeras remadas. Y aunque la laguna era pequeña (en su parte más ancha tenía 1,5 kilómetros y en la más larga, 2,5 kilómetros) la organización del Columbia Challenge se las ingenió para que los equipos completaran 40 kilómetros de remo. ¿Y cómo? Simple, después de marcar cada PC (Puesto de Control) los equipos debían volver al PCCamp (Puesto de Control Campamento) a marcar y averiguar cuál era el siguiente PC al que les tocaba remar. Así fueron los 8 largos y extenuantes PCs.
Lo más gracioso era ver la cara de los participantes, pues en las primeras horas eran de relajo y entretención, pero a medida que pasaban las horas y los brazos comenzaban a "gritar basta", los rostros se iban desfigurando con muecas de cansancio e incluso de hastío por lo monótono de la prueba.
Y aunque algunos salieron del agua luego de cinco horas de remo, hubo otros que incluso llegaron a completar 8 horas en el embalse.
Una vez en tierra, los equipos debían subirse a la bicicleta y comenzar la etapa más dura de las 24 horas de carrera: 95 kilómetros desde Coihueco hasta las Termas de Chillán, por caminos de tierra, piedras, asfalto y mucho, pero mucho polvo en suspensión.
Esta prueba fue la que dejó más "heridos" tirados en el camino, ya que durante el pedaleo cayó la noche y con ella el frío, el que a algunas horas llegó cerca de los cero grados, escachando incluso el entorno. Pero además los 95 kilómetros se convirtieron en un martirio para muchos, quienes abandonaron la carrera en esta instancia y no tuvieron "vergüenza" en llamar a sus asistentes para que raudos los fueran a buscar en las camionetas de apoyo.
Una vez en el PCCam de las Termas de Chillán comenzaban los 30 kilómetros de trekking, los que eran en medio de un maravilloso paisaje de bosques de robles. Los PCs estaban ubicados cerca de grandes fuentes termales y por caminos que llevaban a pasar al lado de la lava volcánica y entre la testaruda nieve que a pesar de las altas temperaturas del día se negaba a derretir.
Entre las pruebas de trekking aparecían los dos PCs de las cuerdas, los que esta vez incluían 55 metros de escalada en roca y de un rappel aéreo. Además de 90 metros de canopi.
El trekking se encargó de "matar" a los equipos que aún quedaban con ganas de seguir compitiendo y luchar por un lugar en el podio. Sólo siete, de los 28 que iniciaron la carrera, lograron completar la prueba.
El propio encargado de hacer el circuito, Joel Lizama, declaró finalizada la competencia que “el balance que hacemos como organización no puede ser otro que positivo. Estuvimos cuatro días diseñando esta carrera y creo que cumplimos con nuestro propósito que era destrozar a los equipos participantes. Creo que el año pasado estuvimos muy ligth con el circuito, entonces la idea era cambiar para este año”, sostuvo.
Los ganadores
El primer equipo en completar el extenso trazado de 24 horas non stop fue la dupla Rockford 2, compuesta por Juan Valdés y Américo Solar, con un tiempo total de carrera de 21 horas y 19 minutos, seguidos por Gea Sport, de Juan Carlos Leiva y Cristián Thiele (22h, 12’), mientras que tercero se ubicó Wild, con Jorge Cifuentes y Carlos Zañartu (22h, 33’).
En la categoría tríos mixtos el primer lugar recayó en Menetué Desafío de los Volcanes, con Eugenio Benavente, María Toro y Freddy Jara, con un crono de 23 horas y 35 minutos, escoltados por GNC, de Felipe Guzmán, Loreto Elizondo y Camilo Pizarro (24h, 10’) y Jeep Salomon 1, Patricio Fernández, Tania Radic y Jorge Palma (25h, 09’).
FUENTE: http://www.lasegunda.com/ediciononline/deportes/detalle/index.asp?idnoticia=315414















